Diseño de interiores

Rediseñaste
mi casa
mi cama
mi cuerpo
las tardes
la confianza
el deados
la calma
el tiempo
el sueño
los días
el sexo
la canción
quiero quedarme
todos los días que quedan
viviendo en tu buen gusto.

De vivir

Me pasaron por encima
noches enteras
despierta
no dormí llorando
me corrieron las pesadillas
hasta despertar otra vez
perdí cuatro kilos
porque el hambre no era
parte de la agenda

me dolió el esternón
como una vida entera
estuve en la cueva cientoveinte días
me di el pico las garras las alas
contra la pared
me animé a sobrevivir por una
misteriosa inextinguible catalítica
certeza:
de vivir
no quiero
ni un día
sin vos.


Al espejo

No te avergüences
no te escondas
no te duermas
no te mueras

hasta que
quiera volver
a escucharnos.

Se me ocurre

Escribir como una máquina
corregir poco
llorar desconsoladamente
emborracharme con toda intención
inhalar profundo para desahogarme
cada vez que no me alcance la vida
escribir música para no pensar
cantar para no gritar indecorosamente
desafinar la guitarra para que algo suceda
y ver si la suma de las partes
me devuelve un todo en donde no duelas.

Roturas

Se astilló la esquina
de la pantalla de mi celular
y quedó como todo lo otro
que se había astillado antes

accidentalmente
mi humanidad
desparramada en el
pavimento,

sin huesos rotos
aún con vida
temblando de miedo
de falta de sueño
de falta de vos,
me quedó doliendo
todo,

lo trágico:
que todo lo que duele
porque la puerta de un auto
me expulsó
de la bicicleta
en caída libre

no llega a doler

todo lo que
tu ausencia.


The one

Fue en Casa Viladerbó, Montevideo:

pasaban de a uno,
todos cantaban,

ella lloraba abrazada
a mí,
sentía todo,

y yo sostenía su cuerpo mínimo,
su emoción colosal.

más tarde nos amamos
en una habitación
de hotel
ambientado de época

y ahí fue
que supimos
que arruinarlo sería
arruinar algo
de medidas
irremediables

Quisiera volver
a esa habitación y
llamarme
la atención
decirme al oído
decirnos al oído
marcando cada palabra:

no lo arruinen,
no lo arruinen
porque son the one.

Barbarie

Sé que un poema de estos
no te describe,
ni emborracharme en tu nombre,
por dolerte un sundown
de domingo.

Qué tristeza
que hasta Nelson Castro
me parezca más cercano que vos
esta noche
mientras lo entrevista Fantino,
y me caen un poco mal los dos,
pero no me animo a
cambiar de canal,
apagar la tele,
olvidarte.

No pudo ser sólo esto,
un cliché que nos queda
tan grande
como me queda la cama
los fines de semana,
las noches sin dar
o tomar clase, 
el eco de tus losiento,
las canciones de Drake
el despertador sonando
a todo trapo a las 6.15
mi pecho desnudo,
la sensación de aún tocar
la cicatriz de tu panza
y besarla,

no alcanza con
cualquier amor,

te extraño
una barbaridad
llena de barbarie: 
inculturada
salvaje
cruel
sin dignidad
incomprensible
como lo describe un diccionario,

éramos todo,
y me sobraron
torpezas

y este poema
no te describe.
 

En boga

Te tienta la vodka y saber
qué nombre tiene esto
que tomó tu cuerpo
y dilapidó tus méritos
intelectuales,
cómo se apela
a lo que te impide
dormir,
o si es revocable
la sentencia que
odiarías
mirar a los ojos.

Anoche

Camino exhausta por Córdoba
con la ropa de anoche,
me pega el sol
en el centro de todo,
el cuerpo me hierve
de una radiación
que no promete
salir todos los días
ni abrigarme los
momentos oscuros,
pero me mantiene silente
confiada casi
con un descaro digno
del sueño que no dormimos,
de los besos que repartimos
para envidia del mundo,
para novedad nuestra.

De alguien más

Susurro en tu piel
todas las cosas que
serías incapaz de escuchar,
versos que se esconden
detrás de la guitarra
que alguna vez
fue de alguien más
y hoy se eriza
con vos.

Que vos no

Tengo libros en espera y no sé
cómo despertar
el interés
lo que más quiero es
una historia mejor
que ésta
y no me lanzo
porque miedo
es volver al silencio
en tu mesa de luz
a los tapones para dormir
apoyados en algún lado
sin motivo ni utillidad
sin vida como yo
a la lámpara de sal apagada
y más amarga del mundo
a la tele prendida sin interrupción
porque el pavor a la mudez
me ganó la batalla
a esa prohibición de ir
a la habitación de al lado
porque ahí están todas las cosas
que dicen que vos
no.