Fue en Casa Viladerbó, Montevideo:
pasaban de a uno,
todos cantaban,
ella lloraba abrazada
a mí,
sentía todo,
y yo sostenía su cuerpo mínimo,
su emoción colosal.
más tarde nos amamos
en una habitación
de hotel
ambientado de época
y ahí fue
que supimos
que arruinarlo sería
arruinar algo
de medidas
irremediables
Quisiera volver
a esa habitación y
llamarme
la atención
decirme al oído
decirnos al oído
marcando cada palabra:
no lo arruinen,
no lo arruinen
porque son the one.
No hay comentarios:
Publicar un comentario