De vivir

Me pasaron por encima
noches enteras
despierta
no dormí llorando
me corrieron las pesadillas
hasta despertar otra vez
perdí cuatro kilos
porque el hambre no era
parte de la agenda

me dolió el esternón
como una vida entera
estuve en la cueva cientoveinte días
me di el pico las garras las alas
contra la pared
me animé a sobrevivir por una
misteriosa inextinguible catalítica
certeza:
de vivir
no quiero
ni un día
sin vos.


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